INTERNACIONAL
14/08/2024
París 2024: un Juego Olímpico extraordinario y un futuro desafiante para nuestro deporte
Fuente: telam
Lo único realmente malo de la cita que acaba de finalizar en Francia fue la ceremonia de clausura. Luego, hubo algunas críticas a la Villa o al estadio del río Sena, pero también hubo aspectos maravillosos, desde la competitividad al fervor del público. La mirada sobre Argentina
O sea, la ecuación sería: si en el 2008, en Beijing, los ingleses lo llevaron en Jimmy Page hasta China a tocar arriba una carroza. ¿Tuvo sentido esta cosa rara? Fue muy obvio. Las ceremonias de clausura en general son también bastante negativas en cuanto a tema del público, de las y los deportistas, porque llegan muchos, van en montón y a la media hora se hartaron todos y se vuelven a la Villa a cerrar su fiesta ahí.
La fiesta de las tribunas fue extraordinaria. Se cobró revancha el olimpismo de lo que fue tener tribunas vacías en la pandemia; salvo el fútbol, prácticamente no hubo estadios que no estuvieran repletos y con un clima de fervor. Obviamente los franceses lo ofrecieron con los equipos y los deportistas locales. Desde Leon Marchand, otra de las estrellas de los Juegos, hasta el equipo de handball femenino. Pero pasaba lo mismo con las coreanas de tiro con arco, los chinos de los saltos ornamentales... No hubo espectáculo en el cual no hubiera celebración enorme de las victorias de los deportistas. Fue un impacto muy fuerte que se trasladó también a las audiencias.
Es muy raro encontrarse con una delegación tan escuálida en cantidad de deportistas. Es algo que para Argentina es un gran desafío. Más allá de las medallas. Sin ir más lejos, Argentina, termina en el medallero arriba de México o de Colombia por hacer una referencia panamericana. Pero de ninguna manera el deporte argentino está en ese nivel en cuanto a una cuestión infraestructural. Es muy, muy peculiar lo que pasó con la delegación argentina, seguimos dependiendo de esfuerzos muy específicos, muy puntuales y muy fáciles de identificar para no quedarnos con un sabor amargo, que lo tenemos igual porque pasaron cosas que estuvieron mal, porque hubo un proceso desde Tokio hasta París que lo único que vio fue más deterioro de la base presupuestaria. Y ahora el gran interrogante es qué van a hacer con el ENARD.
Fuente: telam