07/10/2024
A 50 años del día que Colombia trasladó un edificio de 8 plantas sin quitar un ladrillo
Fuente: telam
Se cumplió medio siglo de la impresionante hazaña de ingeniería que estuvo durante décadas en las páginas de los Guinness Records
>En 1974 en Bogotá, una proeza de la ingeniería civil colombiana dejó a muchos boquiabiertos: Lograron mover un edificio de 8 plantas y 4.800 toneladas sin desmontarlo ni quitar un solo ladrillo. La estructura, conocida como el edificio La obra fue liderada por Antonio Páez Restrepo, un visionario que tuvo la audacia de proponer el traslado del edificio en lugar de su demolición. La razón detrás de este colosal proyecto fue que el Cudecom se encontraba en el trazado de una gran avenida planeada en el centro de Bogotá, lo que normalmente habría significado el derribo de la estructura. Sin embargo, Páez Restrepo convenció a la Alcaldía de El equipo que materializó esta utopía estaba compuesto por más de 400 personas, entre ingenieros, técnicos, maestros de obra y ayudantes. Cada una de estas personas tuvo que trabajar de manera perfectamente sincronizada para garantizar que todo el proceso se llevara a cabo con precisión milimétrica. Cualquier error podría haber sido fatal para la estabilidad de la estructura.
Al final de la obra, después de 10 horas de trabajo continuo, el edificio había sido movido con éxito, a una velocidad de 20 centímetros por minuto. Esta operación dejó en alto la reputación de la ingeniería colombiana y puso de relieve la capacidad de su talento humano para abordar proyectos innovadores.
Hace 50 años, no se contaba con la tecnología avanzada de hoy en día y el equipo de Antonio Páez Restrepo se valió de métodos simples pero ingeniosos para el traslado. El objetivo se logró con una estructura móvil de mil toneladas compuesta por rodillos de acero de cinco centímetros de diámetro y siete gatos hidráulicos. Esta maquinaria fue la responsable de desplazar la enorme estructura de concreto y acero a una distancia de 29 metros.El 6 de octubre de 1974, el movimiento comenzó, y el edificio se desplazó a una velocidad de 20 centímetros por minuto. Durante las 10 horas que duró el proceso, ingenieros y trabajadores supervisaron minuciosamente cada paso, ajustando y corrigiendo cualquier irregularidad para asegurar que el traslado se realizara sin contratiempos. La sincronización era esencial: si alguna parte de la estructura se movía más rápido que otra, esto podía generar daños críticos a la integridad del edificio.
La jornada fue seguida paso a paso por la población, que observaba con admiración y un poco de incredulidad cómo el edificio se movía. Cuando finalmente el edificio se detuvo, después de 10 horas de movimiento continuo, la muchedumbre estalló en vítores. “¡Viva Colombia!”, fue el grito que se escuchó al unísono al culminar la operación, exactamente a las 6:06:50 de la tarde. La atmósfera de celebración no solo fue un reconocimiento al logro de ingeniería, sino también un reflejo del orgullo de ver un proyecto colombiano de tal magnitud llevado a cabo con éxito.
El Cudecom, diseñado por el arquitecto Medardo Serna Vallejo, se convirtió así en un símbolo del ingenio y capacidad técnica de la ingeniería colombiana. La importancia de este hecho resonó en todo el país y, con el tiempo, trascendió fronteras al ser incluido en el Si bien mover un edificio como el Cudecom en 1974 fue un hito de la ingeniería latinoamericana, la forma en que se abordarían proyectos similares hoy en día ha cambiado radicalmente debido a los avances tecnológicos. En la actualidad, los ingenieros contarían con herramientas y recursos que harían el traslado de estructuras de gran tamaño más seguro y eficiente.Además, el uso de software de modelado 3D y análisis estructural avanzado facilita la simulación de un traslado antes de llevarlo a cabo, identificando riesgos y planificando soluciones con anticipación. La capacidad de predecir cómo se comportará una estructura al ser movida ayuda a reducir errores y a aumentar la eficiencia del proceso.
La diferencia más significativa entre 1974 y la actualidad es el acceso a la tecnología que permite la automatización de los sistemas de movimiento. En el traslado del edificio Cudecom, los ingenieros tuvieron que depender del cálculo manual y la coordinación humana, mientras que hoy en día los sistemas hidráulicos automatizados pueden controlar la velocidad y el desplazamiento con una precisión milimétrica, reduciendo el riesgo de fallas.Hoy en día, el edificio Cudecom sigue en pie y alberga una entidad de los ferrocarriles nacionales, pero muestra evidentes signos de abandono. Las fachadas deterioradas y el poco mantenimiento reflejan que sus mejores días han quedado atrás. Este abandono contrasta con la majestuosidad de su traslado en los años 70 y el prestigio que ganó en los Récords Guinness como la estructura más pesada que se haya movido de lugar.
Fuente: telam
