20/03/2026
Entre Ríos: la Justicia Federal apunta a las complicidades en el complot narcocriminal que se habría planeado en una cárcel
Fuente: telam
La investigación hizo zoom sobre agentes penitenciarios que habrían facilitado elementos�al narco Leonardo Airaldi para planear los crímenes. En la fuerza "no hay lugar para delincuentes", dijo el ministro de Seguridad, Néstor Roncaglia, una de las posibles víctimas
La pesquisa sobre el material secuestrado en los allanamientos realizados en la cárcel de Gualeguaychú podrían conducir a las primeras imputaciones en los próximos días. El foco de atención principal es Leonardo Airaldi. El capo narco fue señalado por otros tres presos como autor de un plan criminal. El objetivo era matar al fiscal federal José Candioti, al juez federal Leandro Ríos y al ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia.
Pero, además, la lupa se posa sobre la actitud de los guardiacárceles. Si los agentes del Servicio Penitenciario de Entre Ríos no hubieran hecho la vista gorda, no habría sido posible que Airaldi se convirtiera en el "dueño del pabellón".
Al igual que los otros 16 procesados y condenados por la Justicia Federal de Entre Ríos, el ex presidente de la Sociedad Rural de Diamante estaba alojado en el ala "E" de la granja penitenciaria "El Potrero", ubicada en el sur de la provincia. En el allanamiento al lugar, se encontraron celulares y otros elementos de interés para la causa.
Según los testimonios que llevaron a develar el supuesto complot, allí se hacía lo que él quería. Incluso hay indicios que corroboran que en algún momento hizo ingresar carne a fin de hacer un asado para todo el ala en el que estaba detenido.
"No hay lugar para delincuentes" en las fuerzas de seguridad provinciales, afirmó Roncaglia a Infobae. En caso de que agentes penitenciarios sean imputados, el ministerio a su cargo iniciará acciones. Lo primero es un sumario administrativo para deslindar responsabilidades. La cadena de complicidades tendría varios eslabones.
El Servicio Penitenciario no pasa por su mejor momento. En diciembre, tres presos se escaparon de la Unidad 1 de Paraná. Salieron caminando y por la puerta principal. A comienzos de 2026, una pelea entre internos de la misma cárcel terminó con un muerto.
Airaldi aún no ha sido imputado. Para llegar a ese punto, la Fiscalía Federal a la que se delegó la pesquisa debe terminar de reunir elementos probatorios. Mientras, el Juez Federal de Gualeguaychú que interviene, Hernán Viri, rechazó planteos de nulidad realizados por la abogada del sospechoso principal, Mariana Barbitta.
La letrada pretendía anular todo lo actuado, desde el principio. En el planteo entraban el allanamiento en la cárcel, el secuestro de teléfonos y el acto de apertura de la causa. Ahora, Barbitta puede apelar la decisión de Viri ante el Tribunal Oral Federal de Paraná.
El acusado está ahora en el penal de máxima seguridad de Ezeiza. Fue luego de que se lo declarara interno "de alto riesgo". En la semana se lo llevó a Paraná. Tuvo que ser identificado en el juicio que se le sigue por dos causas de narcotráfico.
Durante la indagatoria, que se extendió por varias horas, Airaldi estuvo cara a cara con Candioti. "Aprovecho para solidarizarme con el fiscal", dijo en un tramo de su exposición. "En ningún momento se me ocurrió hacer una amenaza a él o a otra persona. Lo que más amo es la vida y jamás se me pasaría por la cabeza sacarle la vida a nadie", agregó.
Otro capo narco, Daniel "Tavi" Celis, y otros dos internos que compartían el pabellón con Airaldi fueron quienes revelaron el plan. Según sus dichos, el principal acusado se habría jactado de haber pagado USD 40 mil a sicarios uruguayos para liquidar a Candioti y Ríos en Punta del Este. A Roncaglia lo eliminaría en Entre Ríos. El lugar y el momento era un recorrido en moto a la quinta de unos amigos donde solía ir los fines de semana.
Los tres detenidos declararon frente al fiscal federal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, el viernes 20 de febrero. El funcionario pidió al juez Hernán Viri una orden de allanamiento. Horas después, el Escuadrón 56 de Gendarmería entró al pabellón "E". Dentro de los elementos principales que se incautaron figuran tres celulares. Airaldi habría usado uno de ellos y hasta habría digitado operaciones en el exterior.
Esos teléfonos están siendo peritados. Hay muchos archivos. De la información que contengan pueden aparecer indicios que corroboren o den verosimilitud al esquema criminal. Además, de las imágenes, audios y textos que contienen surgirían nuevas puntas que llevarían a la producción de más pruebas.
Fuente: telam
