15/04/2026
"Me cegué": la confesión de Abel Guzmán en el juicio por el crimen en la peluquería de Recoleta
Fuente: telam
Este miércoles comenzó el debate por el homicidio de Germán Medina, ocurrido en marzo de 2024. "No controlé mi ansiedad ni mi bronca", dijo el acusado
Abel Guzmán, el colorista de 45 años que mató de un disparo en la cabeza a su compañero Germán Medina en la peluquería "Verdini" de Recoleta, declaró este miércoles en la primera jornada del juicio oral que enfrenta en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N�24.
"Me cegué y me enojé, no controlé ni mi ansiedad ni mi bronca. Agarré el arma y disparé, no medí las consecuencias", expresó ante los jueces.
El hecho ocurrió el 20 de marzo de 2024, cerca de las 20, en el local ubicado en Beruti al 3017. Ese día, la peluquería ya había cerrado al público y cuatro empleados, incluido el dueño Facundo Verdini, compartían una cerveza en el salón.
Según la reconstrucción del caso, Guzmán tomó un arma y amenazó a sus compañeros: "Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro". A los pocos minutos, disparó y mató de un tiro en la cabeza a Germán Medina. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del lugar.
Este miércoles, Guzmán insistió en que el conflicto laboral y económico con el dueño de la peluquería fue determinante.
En esa línea, sostuvo que reclamaba una indemnización de más de 55 millones de pesos, cifra que nunca logró acordar, y que existieron roces previos por el uso de formol en tratamientos capilares, una sustancia prohibida y rechazada por el equipo, según consta en el expediente.
"El reclamo duró más de un año, tratando de negociar y nunca quedamos en acuerdo en absolutamente nada", sostuvo el acusado, que también declaró que su sueldo rondaba los 3 millones de pesos mensuales, lo que generó tensiones adicionales, de acuerdo a lo señalado en un comunicado oficial del Ministerio Público Fiscal.
Las quejas, en especial de Medina y Verdini, quedaron registradas en el chat de trabajo en febrero de 2024. En esa discusión, Medina respaldó la decisión del dueño de prohibir el producto, lo que derivó en un cruce de mensajes con Guzmán.
En el juicio, el acusado aseguró que guardaba el arma en un locker de la peluquería porque temía ser víctima de robos; dijo que había sido asaltado dos veces a la salida del trabajo, aunque nunca realizó denuncias formales. También afirmó que sus compañeros desconocían que tenía un arma.
En relación al día del crimen, relató que esperaba discutir su situación laboral y que, tras escuchar que sería despedido, perdió el control y disparó.
"Me dijeron que íbamos a hablar de mi indemnización, pero después me dijeron que lo veíamos al día siguiente. En ese momento escuché que Medina le dijo a Verdini que me iban a echar, que ya tenían a otro empleado y que no iba a trabajar más. Me puse mal, no esperaba esa respuesta por los años que lo conozco. Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé. No medí las consecuencias", declaró.
Después del ataque, Guzmán escapó por una ventana. Permaneció prófugo durante 70 días hasta que fue arrestado en una casa de Paso del Rey, en el conurbano bonaerense. La detención fue posible gracias a un testigo de identidad reservada que aportó la dirección a la línea de denuncias del Ministerio de Seguridad de la Nación, lo que permitió que la División Homicidios de la Policía de la Ciudad lo encontrara.
Desde entonces permanece bajo arresto en el Complejo Penitenciario 1 de Ezeiza, donde realiza tareas internas.
Durante el proceso judicial, las pericias psicológicas descartaron que Guzmán tuviera trastornos mentales o psicóticos. Los profesionales afirmaron que el imputado tiene conciencia de su situación procesal y el juicio de realidad conservado, por lo que es considerado totalmente imputable.
El propio Guzmán, en su declaración ante los jueces, pidió disculpas. "Les pido disculpas a todas las personas a las que hice daño, a la familia de Medina y a mis compañeros. Nadie se merece terminar de esa manera".
También aseguró que abandonó la peluquería en estado de shock, desechó el arma y el celular y caminó sin rumbo, dominado por el miedo y la angustia.
El debate oral -en el que intervienen la fiscal general Ana Helena Díaz Cano y el auxiliar fiscal Nicolás Tecchi- continuará el martes que viene, cuando declararán testigos. La última audiencia está prevista para el 29 de abril.
Fuente: telam
