SOCIEDAD
16/09/2026
Juicio a "Pity" Álvarez: el músico faltó por primera vez y dos peritos analizaron su estado mental al momento del crimen
Fuente: Netfan Servicios
"Era una persona con grave afectación", declaró Esteban Toro Martínez, el psiquiatra que evaluó al cantante. Sin embargo, sostuvo que su conducta fue "dirigida, con intervención de la voluntad" y que no encontró indicadores de psicosis
La novena audiencia al juicio contra "Pity" Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz empezó con una novedad: por primera vez desde que comenzó el debate el músico no se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, que tenía previsto iniciar la jornada a las 12, aunque comenzó unos minutos más tarde.
"Pachi", histórico jefe de seguridad de Álvarez, contó a Infobae que el ex líder de Viejas Locas e Intoxicados iba a venir pero que a último momento le manifestó que se sentía mal.
Minutos después, desde la defensa explicaron con mayor detalle qué había ocurrido durante la mañana y señalaron que debieron pedir autorización al tribunal para que Álvarez pudiera ausentarse. "Está encerrado en la habitación y no quiere salir", explicó a este medio uno de sus abogados.
El letrado señaló que en una audiencia anterior el tribunal les había indicado que, en caso de que Álvarez no se presentara, debían justificar su ausencia con un certificado médico.
Su falta se produjo en la novena audiencia del juicio, que comenzó el 10 de agosto pasado. Hasta ahora, Álvarez había concurrido a todas las jornadas, aunque el tribunal ya había autorizado que podía ausentarse hasta los alegatos y el veredicto.
Para este miércoles están previstas las declaraciones de cuatro testigos: dos profesionales del Cuerpo Médico Forense que evaluaron al músico y dos policías que intervinieron en las horas posteriores al crimen.
Se trata del policía que intervino en la búsqueda de Álvarez en Pinar de Rocha, el boliche de Ramos Mejía al que el músico se dirigió después del crimen.
A preguntas de la defensa, explicó que su tarea consistió en buscar registros de las cámaras de seguridad para determinar si había imágenes de interés para la causa. Sin embargo, afirmó que actualmente no recuerda haber observado nada relevante ni haber podido identificar el auto de Álvarez. "Esto fue hace casi diez años. Pasaron muchos destinos, muchas veces que me citaron", explicó.
Sí recordó que durante la inspección ocular se entrevistó con una persona que le permitió acceder a las cámaras del local.
Luego, ante preguntas del abogado de la querella Fabián Améndola, dijo no recordar qué pudo observar en aquellas grabaciones. Incluso después de que le leyeran parte de la declaración que había prestado durante la investigación —cuya firma reconoció—, mantuvo que no conservaba recuerdos de lo sucedido. Consultado específicamente sobre si las imágenes permitieron observar qué hizo Álvarez dentro de Pinar de Rocha, respondió: "Sinceramente, no".
Javier Baños pidió al TOC N°29 que fueran citados el doctor Gallego y el perito Herrera Milano, al plantear que sus declaraciones debían admitirse para garantizar la "igualdad de armas" entre las partes.
La Fiscalía se opuso y consideró que se trataba de "una nueva reedición" de planteos de la defensa. La querella también lo rechazó. "Tantas veces se habló de la igualdad de armas, que está garantizada. Lo cual no implica que uno, con sus armas, pueda errar el disparo", sostuvo Fabián Améndola.
Tras deliberar, el tribunal rechazó el pedido. Los jueces consideraron improcedente convocar a profesionales para que contradijeran pericias realizadas por otros especialistas y aclararon que la igualdad de armas no supone una "compensación de testigos", por la cual admitir un testigo de una parte obligue a aceptar otro propuesto por la contraria.
El TOC señaló además que era al menos la tercera vez que se formulaba un planteo en ese sentido y advirtió que su reiteración dilataba el procedimiento. "Un planteo no puede reiterarse en un debate seis veces", sostuvo el tribunal antes de resolver no hacer lugar al pedido y decidió llamar la atención al doctor Javier Baños.
Walter Guayta, actualmente subcomisario de la Policía de la Ciudad, declaró sobre la mañana del 13 de julio de 2018, cuando Álvarez se presentó en la comisaría. En ese momento, el efectivo integraba la División Sumarios y Actuaciones de la Comuna 8.
Ante las preguntas de Sebastián Queijeiro, contó que recibió al músico cerca de las 6.30 para notificarlo de sus derechos. Según recordó, "Pity" decía que estaba bien y despierto, pero se quedó dormido cuando intentaron hacerle la lectura. "Intenté despertarlo, lo agarré del hombro, lo llamé por su nombre, lo sacudía y, como no se despertaba", relató. Finalmente reaccionó y pudieron hacer un acta con dos testigos para comunicarle que estaba imputado en una causa por homicidio.
"Hicimos un acta muy cortita porque no podía mantenerse despierto mucho tiempo. Cuando le hablaba reaccionaba, pero después se dormía", afirmó. Además aclaró que no observó una actitud agresiva. Sobre si el cantante comprendía lo que ocurría, respondió: "Le pedí los datos y contestó. No sé si entendía todo lo que pasaba, pero contestaba".
Por zoom comenzó a declarar Adela Beatriz Ahuad, psicóloga jubilada del Cuerpo Médico Forense, quien evaluó a Álvarez en 2018 y 2019.
A preguntas de la defensa, explicó que en la primera pericia realizó un examen de sus facultades cognitivas y características de personalidad. Señaló que no consideró necesario efectuar una prueba neurocognitiva y que las evaluaciones arrojaron capacidades dentro de los parámetros esperables para su edad.
Ahuad detectó una "ligera inestabilidad de la atención y concentración", pero aclaró que "no impedía que realizara las tareas ni que comprendiera las consignas".
Sobre la evaluación de 2019, recordó que hacia el final observó algunos signos de somnolencia, como bostezos y demora en las últimas respuestas. Sin embargo, remarcó que eso tampoco le impidió completar las tareas y precisó: "La atención podía estar fluctuante, no disminuida".
El psiquiatra Esteban Toro Martínez, integrante del Cuerpo Médico Forense desde 2003, declaró sobre las evaluaciones realizadas a "Pity" Álvarez y las conclusiones a las que llegó respecto de sus facultades mentales y la posible incidencia del consumo problemático de sustancias en su conducta.
Ante las preguntas del fiscal Sandro Abraldes, el especialista explicó que en 2018 estuvo a cargo de una pericia sobre el músico cuando se encontraba detenido. El objetivo era analizar sus facultades mentales al momento del hecho. Años después, en 2021, volvió a intervenir en una evaluación interdisciplinaria.
Toro Martínez contó que, debido a que debía analizar el estado mental de Álvarez al momento del crimen, ocurrido meses antes de la entrevista, no se limitó al examen realizado en el Cuerpo Médico Forense. También tuvo en cuenta historias clínicas, antecedentes y declaraciones incorporadas al expediente sobre la conducta del músico antes, durante y después del homicidio.
Al referirse al cuadro general de Álvarez, sostuvo que se trataba de "una persona con grave afectación". Explicó que existían antecedentes de trastornos de personalidad, un grave consumo problemático de sustancias y episodios de descompensación. Sin embargo, señaló que no encontró elementos que indicaran la existencia de episodios psicóticos.
Uno de los puntos centrales de su declaración estuvo relacionado con la conducta que tuvo Álvarez durante la secuencia investigada. El psiquiatra la definió como "una conducta dirigida" y señaló que existió "intervención de la voluntad".
Según explicó, a partir del análisis retrospectivo del caso no advirtió insuficiencias que hubieran afectado la capacidad del músico para comprender y dirigir sus acciones en relación con el hecho investigado.
Luego fue el turno de la defensa. Sebastián Queijeiro interrogó al especialista sobre la posible incidencia que pudieron haber tenido el consumo crónico de drogas, la hipervigilancia, los problemas en el control de los impulsos y el miedo en la manera en que Álvarez interpretó la situación previa a los disparos.
En ese contexto, Toro Martínez explicó que determinados consumos pueden generar fenómenos paranoides y sensaciones de persecución o amenaza. Sin embargo, diferenció esos cuadros de lo que pudo reconstruir en este caso.
Para explicarlo, planteó que sería distinto que una persona caminara por la calle, creyera sin motivo que un desconocido representa una amenaza y le disparara, a que el uso del arma se produjera en el contexto de una pelea con otra persona. En este último supuesto, sostuvo, una interpretación equivocada de la amenaza no implica necesariamente la existencia de un delirio.
El psiquiatra reconoció, de todos modos, que "la emoción de miedo pudo haber afectado e incidido en cómo la persona se comporta". También explicó que el temor puede condicionar la forma en que alguien interpreta una situación y que esa interpretación puede ser equivocada.
No obstante, remarcó que no encontró indicadores de que Álvarez hubiera estado atravesando un episodio psicótico al momento del crimen ni una alteración del juicio de esas características.
"La ira no es psicosis. El miedo no es psicosis", afirmó.
Queijeiro insistió sobre si el historial de consumo problemático de sustancias podía haber provocado que Álvarez experimentara un temor mayor que el de una persona sin esos antecedentes. Toro Martínez respondió que no existe una manera de medir la cantidad o intensidad del miedo experimentado por una persona.
La defensa también intentó que el perito respondiera en términos científicos si podía descartarse que todas esas variables hubieran incidido en la capacidad de Álvarez para dirigir sus acciones en el instante preciso del hecho. Durante ese intercambio, el presidente del tribunal intervino y evitó que el especialista fuera obligado a responder únicamente por "sí" o por "no".
Finalmente, el juez Juan María Ramos Padilla le pidió al perito que explicara la relación entre el impulso y el control de los impulsos. Toro Martínez señaló que la impulsividad, en términos generales, supone una ausencia de reflexión, pero remarcó que una conducta debe analizarse dentro del contexto en el que se produce.
Para explicarlo, volvió sobre lo ocurrido después de los disparos. Señaló que Álvarez subió a un auto, se dirigió a una discoteca, llegó al destino que se había propuesto y allí se sacó fotos, entre otras acciones. Para el especialista, esos comportamientos mostraban que "la conducta impulsiva fue selectiva".
Toro Martínez diferenció esa situación de un cuadro de excitación psicomotriz, en el que —según explicó— la conducta deja de ser selectiva y pueden aparecer acciones indiscriminadas, como disparar en distintas direcciones, romper objetos o lastimarse.
"Hay violencia, pero hubo selectividad y eficiencia: sacó el arma del bolsillo y disparó", concluyó el psiquiatra.
Al comenzar la audiencia, el abogado Javier Baños se refirió a la ausencia de "Pity" Álvarez y señaló: "El imputado se había descompensado, no sé absolutamente nada más".
Luego tomó la palabra el presidente del tribunal, Gustavo Goerner, quien explicó que el letrado Sebastián Queijeiro se había comunicado previamente para informar la situación.
El juez recordó que el músico ya había sido autorizado a no permanecer en las audiencias cuando su presencia no fuera indispensable y señaló que, como este miércoles no se requiere que esté en la sala, quedará representado por sus defensores como si estuviera presente.
El juicio contra "Pity" Álvarez por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz continuará este miércoles, desde las 12 en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 de la calle Paraguay al 1500.
Fuente: Netfan Servicios