En los últimos dos años y medio, el crecimiento de las exportaciones argentinas se concentró especialmente en el petróleo de Vaca Muerta, la minería metalífera y el agro pampeano. Pero el aumento de las ventas al exterior no necesariamente se traduce de la misma manera dentro de cada provincia: el impacto depende de cuánto ese impulso se convierte en empleo, salarios y demanda de bienes y servicios producidos localmente.
Un informe del IERAL analizó justamente ese efecto derrame a partir de la evolución, entre 2023 y 2025, de la masa salarial privada formal neta de inflación. El indicador permite combinar el comportamiento del empleo registrado y de los salarios reales. Para cada provincia, el análisis distingue entre el sector exportador relevante, el resto de los bienes transables y las actividades restantes, principalmente servicios.
La comparación muestra que el boom exportador tiene efectos muy diferentes según la estructura productiva de cada territorio. Mientras en algunas provincias el crecimiento de una actividad exportadora logra traccionar a sectores que no están directamente vinculados con ella, en otras el impacto queda concentrado o incluso es neutralizado por la caída de otras ramas de la economía.
Neuquén aparece como el ejemplo más claro de un impulso exportador capaz de extenderse al conjunto de la economía provincial. El fuerte crecimiento de la actividad petrolera vinculada con Vaca Muerta no sólo se refleja en una mejora de la masa salarial total, sino que también genera un efecto significativo sobre sectores que no pertenecen directamente al petróleo y el gas.
De hecho, el resto de los bienes transables ?es decir, las actividades que producen bienes comerciables y que quedan fuera del sector de hidrocarburos? registra una mejora incluso mayor que la del propio sector petrolero. A su vez, los demás sectores de la economía neuquina también muestran una evolución positiva.
El resultado es un derrame que excede a la actividad que origina el boom exportador y alcanza a una porción más amplia de la estructura productiva provincial.
En este sentido, la masa salarial privada formal real aumentó 17% en esta jurisdicción entre 2023 y 2025. El petróleo y el gas registraron una suba del 13%, mientras que el resto de los bienes transables mostró un crecimiento mucho más marcado, del 29%. A su vez, los demás sectores avanzaron 17%, en línea con el incremento de la masa salarial privada total.
El panorama es diferente en las provincias mineras. Salta y San Juan también registran una mejora de la masa salarial total entre 2023 y 2025, pero el impacto es más acotado cuando se observa qué ocurre fuera de las actividades directamente relacionadas con la minería.
En San Juan, uno de los datos destacados es que el resto de los bienes transables crece incluso más que la propia minería. Una de las explicaciones está en el peso de la industria que provee insumos y bienes a la actividad minera, que también se beneficia del mayor nivel de producción.
Sin embargo, tanto en San Juan como en Salta, el comportamiento de los sectores más alejados de la minería es considerablemente más moderado. Comercio, servicios y construcción mejoran, pero en una magnitud menor, lo que muestra que el impulso exportador todavía tiene dificultades para trasladarse de manera plena al conjunto de la economía provincial.
En Salta, la masa salarial privada formal real aumentó 5% entre 2023 y 2025, aunque con una marcada diferencia entre sectores. La explotación de minas y canteras registró un incremento del 19%, mientras que el resto de los bienes transables avanzó 6% y los demás sectores apenas 1%.
En San Juan, la masa salarial total creció 3%, con una suba del 7% en la minería y un salto del 11% en el resto de los bienes transables. Los demás sectores, en cambio, mostraron una mejora de apenas 1%.
Buenos Aires y Córdoba presentan otro escenario. En ambas provincias, los sectores vinculados con las exportaciones del agro pampeano tienen un desempeño favorable, pero el efecto sobre el resto de las actividades resulta limitado.
Mientras el agro mejora su desempeño y registra mejores condiciones salariales, la industria transable no vinculada con el sector agropecuario retrocede. También caen parte de las actividades restantes, aunque la contracción resulta menos marcada en Córdoba.
Así, el aumento de las exportaciones agropecuarias no alcanza para generar una mejora generalizada en las economías provinciales. El sector exportador muestra una evolución positiva, pero el efecto no se replica con la misma intensidad en el resto de la estructura productiva.
En la provincia de Buenos Aires, la masa salarial real de la explotación de minas y canteras ?el agregado que contempla las actividades vinculadas al complejo exportador analizado? aumentó 7% entre 2023 y 2025, pero el resto de los bienes transables cayó 4% y los demás sectores retrocedieron 3%. Como resultado, la masa salarial privada total disminuyó 2%.
En Córdoba, la actividad vinculada al sector exportador creció 5%, mientras que el resto de los bienes transables registró una caída del 5%. Los demás sectores no mostraron variación y la masa salarial privada total también quedó estable.
Santa Cruz muestra una dinámica diferente. Allí, el buen desempeño de una actividad exportadora no alcanza para compensar el retroceso de otra rama de mayor peso dentro de la economía provincial.
Si bien la explotación de minas y canteras registró un fuerte aumento del 21% en la masa salarial real entre 2023 y 2025, ese resultado fue ampliamente contrarrestado por la evolución del resto de la economía. Los demás bienes transables sufrieron una caída del 27%, mientras que el resto de los sectores retrocedió 17%. Como consecuencia, la masa salarial privada formal total se redujo 15% en el período.
Según el IERAL, la minería atraviesa un período favorable y genera un efecto positivo, pero ese impulso queda contrarrestado por una fuerte caída del petróleo. Como consecuencia, el retroceso de los hidrocarburos termina impactando sobre el resto de los bienes transables y también sobre otras actividades provinciales.
"El derrame existe, pero queda contrarrestado por lo que ocurre en el resto de la estructura productiva provincial", asegura el informe.
Como conclusión, el centro de estudios indicó: "El principal resultado es que un boom exportador genera oportunidades, pero no necesariamente alcanza para mover a toda la economía provincial. El derrame es más amplio cuando el sector que crece impulsa el empleo, los salarios y los proveedores locales, y no convive con otra actividad de gran peso en retroceso. Neuquén es el caso más claro. En las provincias mineras, el efecto aparece con fuerza alrededor de la propia cadena productiva, pero todavía llega menos al resto de la economía".
"En Buenos Aires, Córdoba y Santa Cruz, en cambio, sectores importantes con mal desempeño compensan parte ?o incluso la totalidad? del impulso exportador. Para una empresa, por lo tanto, no basta con mirar qué sector exporta más: también importa cuánto de ese crecimiento se transmite a proveedores, trabajadores y actividades locales, y qué está ocurriendo al mismo tiempo con el resto de la estructura productiva provincial", añadió.