01/08/2025
Persecución en Nicaragua: Rosario Murillo desata una cacería entre personajes del sandinismo histórico

Fuente: telam
Tras la captura de Bayardo Arce y la condena del general Álvaro Baltodano, el exjefe de la temida Seguridad del Estado, Lenin Cerna, huyó para evitar su arresto. La vieja guardia sandinista, forjadora de la dictadura, ahora cae víctima de su propia creación
>Apenas horas después de la captura del excomandante Bayardo Arce, una nueva figura emblemática del sandinismo ha entrado en el radar de la represión interna: Lenin Cerna, el exjefe de la Seguridad del Estado y uno de los operadores más temidos del aparato represivo del Frente Sandinista.
“Cuando llegaron a buscarlo, ya no lo encontraron. Se fugó al ver la intervención contra Bayardo. Él sabe que Rosario lo ha tenido siempre en la mira”, aseguró a Infobae una fuente cercana al ex funcionario.
Asimismo, Cerna, Arce y Álvaro Baltodano fueron, en los años setenta, parte de la guerrilla que condujo al Frente Sandinista al poder. Todos ellos sirvieron como figuras clave del gobierno sandinista en los años 80.
Arce, economista y estratega político, fue uno de los nueve comandantes de la Dirección Nacional del FSLN que dirigió Nicaragua en los años ochenta.Bayardo Arce fue capturado la medianoche del 30 de julio por agentes de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP), tras ser citado por la Procuraduría por presuntas “transacciones al margen del Estado”.
Su asistente, Ricardo Bonilla, ya había sido arrestado días antes. Oficinas y propiedades vinculadas a Arce fueron allanadas, clausuradas o confiscadas. El comunicado de la Procuraduría acusó a Arce de no respetar las órdenes del Estado y de negarse a colaborar con una investigación patrimonial. Era el último comandante de la vieja guardia que aún ocupaba un cargo en el régimen. Ahora ha caído.Cerna, por su parte, es el símbolo más oscuro del aparato represivo sandinista. Dirigió la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE), el temido órgano de inteligencia durante la guerra civil y los años del poder revolucionario.
Ya en los años 2000, fue apartado del poder por Murillo en un gesto de fuerza interna. En 2011, fue expulsado del complejo presidencial de El Carmen, y más tarde salpicado por una investigación por corrupción en la Dirección General de Ingresos (DGI). Rosario Murillo aprovechó esa coyuntura para fortalecer a su operador de confianza, Néstor Moncada Lau, y marginar a Cerna del poder visible. Aunque fue reincorporado a labores de inteligencia tras la crisis de 2018, su influencia ya estaba cercenada.Cerna fue sancionado por el Departamento del Tesoro de EEUU por su participación en el negocio del oro controlado por el régimen, otro elemento que lo puso en la mira de Murillo. Su caída es también simbólica: representa la eliminación de los históricos que alguna vez decidieron el rumbo del país. Rosario Murillo, ahora con el control absoluto del poder, no quiere testigos incómodos ni viejos aliados con cuentas pendientes.Lenin Cerna fue, además, parte del círculo de amigos más cercano de Daniel Ortega, conformado por ocho personas, incluyendo a Ortega, que fueron compañeros de prisión en los años 60 y 70, y que históricamente se les conoce como “Grupo de los Ocho”.
En redes sociales nicaragüenses se han abierto quinielas sobre quién será la próxima cabeza en caer ante la purga que ejecuta Rosario Murillo. “El miedo ha cambiado de bando. Ya no es el opositor, el exiliado o el periodista quien teme la furia del régimen, sino los propios sandinistas, los que ayudaron a construir una dictadura que ahora los devora”, explicó la fuente a Infobae.
Fuente: telam