20/03/2026
Un misil iraní alcanzó una refinería estratégica en Israel y provocó cortes eléctricos en el norte del país
Fuente: telam
Las autoridades israelíes confirmaron que el incidente no dejó víctimas ni daños estructurales graves, aunque se investiga la presencia de materiales peligrosos en la zona industrial
Un misil disparado por fuerzas iraníes alcanzó este jueves la refinería de Haifa, principal centro de procesamiento de petróleo en el norte de Israel.
El Ministerio de Energía confirmó que el ataque causó una interrupción en el suministro eléctrico en parte de la ciudad portuaria, aunque destacó que no hubo daños estructurales graves ni víctimas.
"El daño a la red eléctrica en el norte es localizado y no significativo", declaró el ministro Eli Cohen, quien aseguró que la electricidad fue restablecida a casi todos los afectados en menos de una hora.
La ofensiva fue reivindicada por la Guardia Revolucionaria iraní, que aseguró haber lanzado misiles de precisión contra la instalación energética y otras infraestructuras estratégicas en Israel, incluyendo la ciudad de Ashdod y centros militares.
Equipos de bomberos y especialistas en explosivos acudieron a distintos puntos del área metropolitana de Haifa para evaluar la presencia de fragmentos interceptados y posibles riesgos por materiales peligrosos.
La policía local señaló que no se registraron heridos y que la situación estaba bajo control tras el operativo de emergencia.
El ataque ocurre en un contexto de escalada regional, donde la infraestructura energética se ha convertido en objetivo prioritario tanto para Irán como para sus rivales.
La refinería de Haifa ya había sido alcanzada en episodios anteriores, como en junio de 2025, cuando un misil iraní provocó la muerte de tres personas y suspendió temporalmente las operaciones. Desde entonces, la instalación ha reforzado sus protocolos de seguridad, pero la amenaza de nuevos ataques se mantiene alta, especialmente ante la intensificación de bombardeos en la zona norte de Israel por parte del grupo terrorista Hezbollah.
En los últimos días, esta organización extremista ha incrementado sus ataques contra comunidades fronterizas, obligando a las autoridades locales a reforzar la presencia militar y a mantener protocolos de alerta permanente para la población civil.
En paralelo, la campaña de ataques contra infraestructuras energéticas se ha extendido a otras partes del Golfo. Misiles y drones iraníes causaron incendios en la mayor planta de gas natural licuado de Qatar, así como en refinerías de Arabia Saudita y Kuwait.
El gobierno de Doha denunció "daños extensos" en la zona industrial de Ras Laffan, mientras que Riad y Kuwait reportaron incendios en instalaciones clave para la exportación de crudo.
Las autoridades saudíes advirtieron que se reservan el derecho a responder militarmente, mientras la comunidad internacional sigue con preocupación el impacto de los ataques sobre el suministro energético global.
El precio del petróleo experimentó una fuerte volatilidad tras los incidentes, con el crudo Brent llegando a cotizar por encima de los 110 dólares por barril, antes de estabilizarse. Los mercados de gas en Europa también registraron subidas de hasta 35%, reflejo del temor a una interrupción prolongada del flujo de hidrocarburos a raíz de la escalada militar.
Las reacciones políticas tampoco se hicieron esperar. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que no existe un plazo definido para el fin de la guerra y advirtió que su gobierno responderá "con furia" si Irán continúa atacando infraestructuras energéticas en el Golfo.
"Obviamente, toma dinero matar a los malos", señaló el secretario de Defensa estadounidense, aludiendo al posible aumento del presupuesto militar para sostener la campaña.
Por su parte, las principales potencias europeas manifestaron su preocupación ante el riesgo de una crisis energética global y se comprometieron a reforzar la protección del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Japón y los Países Bajos anunciaron su disposición a participar en una misión conjunta para garantizar el paso seguro de los buques, en un contexto donde el cierre parcial del estrecho por Irán ya ha provocado largas filas en las estaciones de servicio en Asia y un aumento de los costos de transporte a nivel mundial.
(Con información de EFE, AFP y Reuters)
Fuente: telam
