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30/04/2026

El secretario general de la Sociedad Dante Alighieri reveló en la Feria del Libro la historia de un genio olvidado del Renacimiento

Fuente: telam

Alessandro Masi, reconocido historiador italiano de arte de visita en Buenos Aires, presentó su libro 'L'opera perfetta. Vita e morte di Masaccio' sobre el artista que influyó decisivamente a Miguel Angel

En la figura de Masaccio, cuyo genio revolucionó el arte occidental en apenas seis años, se centró la conferencia Arte y cultura italiana en el Renacimiento, celebrada en la Feria del Libro de Buenos Aires. Alessandro Masi, reconocido historiador del arte y secretario general de la Societ� Dante Alighieri, presentó su libro L'opera perfetta. Vita e morte di Masaccio sobre el impacto universal del legado de un artista clave del Renacimiento, que influyó directamente en la realidad visual de Miguel Ángel.

En el marco de la actividad organizada por la Universidad Católica Argentina (UCA) y la Asociación Dante Alighieri, Masi relató que para esclarecer la vida de Masaccio, nacido el 21 de diciembre de 1401 en San Giovanni a Valdarno, fue necesario consultar cerca de 1.500 documentos y libros: "La dificultad de este libro fue conseguir las noticias, las fuentes, y hacerlas legibles", dijo el autor. Un hallazgo singular fue el acta original de la declaración de renta que Masaccio firmó en julio de 1427, custodiada hoy en los archivos de Florencia, y considerada el único documento autógrafo del pintor.

Durante la conferencia, se recordó que Masaccio transformó la pintura occidental con solo 15 obras conocidas, según el cálculo clásico de Vasari. Paradójicamente, la muerte temprana del artista sigue envuelta en misterios irresueltos, desde la autoría de algunos frescos hasta la desaparición de su tumba, y alimenta hipótesis de envenenamiento: "Se dijo que fue envenenado. Por lo tanto, la sospecha de una muerte, quizás accidental o quizás a mano de enemigos envidiosos, sigue presente como una sombra inquietante", se leyó en uno de los pasajes centrales del libro.

En la Sala José Hernández del Pabellón Rojo de La Rural, la conferencia se estructuró como un diálogo entre Masi y Angelo Farina, responsable de difusión cultural de la Dante Alighieri de Ramos Mejía, alternando relatos históricos, anécdotas, y fragmentos del libro leídos por la actriz Leonor Benedetto en español. Farina destacó la dificultad de separar la leyenda de la verdad documental respecto a Masaccio: "Vivió solo veintisiete años y revolucionó el arte italiano en seis. Sabemos poco porque tuvo muy pocos años para producir y porque muchas de sus obras recién se descubrieron con el tiempo".

El evento funcionó como una síntesis de la colaboración entre la Dante Alighieri y la UCA, que mantienen un convenio para la formación de docentes de italiano, organización de exposiciones y difusión de la cultura humanista. "Pensamos que la cultura ayuda a construir puentes, ayuda también a dar mensajes de esperanza, sobre todo a las nuevas generaciones", señaló Marco Gallo, director de la Cátedra Pontificia UCA, al abrir la velada.

Masaccio, cuyo verdadero nombre era Tommaso di Mone Cassai, protagonizó durante su breve vida una transformación que marcó un punto de quiebre en la pintura del Renacimiento. La familia Brancacci en Florencia, especialmente el comerciante Felice Brancacci, financió la famosa Capilla Brancacci, donde Masaccio y Masolino da Panicale pintaron escenas que hasta hoy desconciertan a historiadores por la dificultad de distinguir la autoría individual. "El milagro es que estos dos, pese a todas las diferencias que tenían de estilo y temperamento, pintaron al unísono como una sinfonía", relató Masi.

El análisis histórico presentado en la conferencia subrayó la influencia de figuras como Filippo Brunelleschi y Donatello en la formación de Masaccio. "Él, jovencísimo, tenía esa habilidad muy rápida de aprender, también porque a menudo se dice que Brunelleschi y Donatello le enseñaban. Masaccio forma parte de un círculo de artistas, es un genio que lleva a la pintura la gravedad, la profundidad de lo humano", explicó Masi.

La elección de incluir fragmentos de los Evangelios �especialmente el de San Mateo� como apertura de cada capítulo del libro, respondió a la búsqueda deliberada de conectar el arte y la teología. "La hipótesis de poder leer la historia del arte a través de los textos sagrados creo que los historiadores del arte italiana deberían practicarlo más", afirmó el autor. A su juicio, la radicalidad de Masaccio reside no solo en la verosimilitud del espacio pictórico, sino en haber instalado al ser humano como eje central del arte, una ruptura con la iconografía medieval.

Alessandro Masi reveló que la declaración de renta encontrada y reproducida en su obra detalla no solo los bienes familiares, sino la astucia y autodefensa fiscal de Masaccio, que se declaraba deudor y acreedor para reducir impuestos. El original de dicho documento �fechado en julio de 1427� es el único registro autógrafo conservado del artista. Este hecho singular diferencia la biografía de Masaccio de la de otros contemporáneos, cuyas vidas están mucho mejor documentadas.

La muerte de Masaccio ocurrió en Roma en 1428, en circunstancias que �según las fuentes discutidas� involucran tanto el clima nocivo de la ciudad como posibles disputas o envidias profesionales. "Que algo terrible le hubiese ocurrido a ese joven pintor, descuidado, errante, inquieto, siempre en busca de la verdad de la imagen, ya era cosa cierta", se escuchó en la lectura dramatizada de Benedetto. El único lamento público contemporáneo documentado fue el de Brunelleschi, quien exclamó: "Hemos hecho una gran pérdida".

El cuerpo de Masaccio permaneció un año sin sepultura conocida en Roma antes de ser trasladado, en silencio, a la iglesia del Carmine en Florencia. Su tumba, a diferencia de la de Dante, nunca fue hallada, y su figura quedó rodeada de silencio institucional y familiar. "Extrañamente la muerte de Masaccio, aparte del dolor de Brunelleschi, no le importó a nadie", resumió Masi.

La herencia de Masaccio persiste en la universalidad de su arte, en la "escuela del mundo" establecida por la Capilla Brancacci y en la influencia ejercida sobre generaciones posteriores, desde Benvenuto Cellini hasta Miguel Ángel. El evento concluyó con una reflexión sobre la función histórica de la cultura italiana: "El pensamiento italiano nunca ha pensado egoístamente ser un pensamiento para sí. Siempre se ha proyectado hacia los demás, hacia ese universalismo", declaró Masi, reivindicando el papel de la lengua y el arte como puente transnacional.

El acto cerró con la invitación a continuar "construyendo puentes de paz y diálogo", en palabras de la organización, y con el compromiso de difundir la italofonía en la Argentina, refrendando que el legado de Masaccio permanece vigente y su enigma, ineludible.

Entrada: La entrada a la Feria del Libro de Buenos Aires costará 8.000 pesos de lunes a jueves y 12.000 los viernes, sábados y domingos.

Con esa entrada, el visitante recibirá un "chequelibro" con el que podrá conseguir descuentos en librerías cuando termine la Feria.

Gratis: de lunes a jueves desde las 20 h,

Fecha: La Feria sigue hasta el 11 de mayo.

Horarios: de lunes a viernes de 14 a 22 h. Sábados, domingos y feriados de 13 a 22 h.

Dónde: En La Rural, Av. Sarmiento 2704, Av. Cerviño 4476 y Av. Santa Fe (Plaza Italia).

Fuente: telam

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